PRIMERO DE DICIEMBRE EN FAMILIA

Les dejamos una lecturita agradable, sobre la fiesta del 1 – 12 – 2018, escrito por la hermanita Zussel quien vive en El Salvador.

 

“Nuestro” primero de diciembre (y me permito escribirlo así por lo que sigue), nos hizo respirar un clima de “unidad y fraternidad” entre quienes formamos parte de esta bella familia foucauldiana. Fortaleciendo además los lazos de amistad que Dios nos ha ido regalando con el pasar del tiempo y las experiencias vividas.
Con dos horas de anticipación a la celebración eucarística, programada a las 5pm,  llegaron a nuestra fraternidad amigos y amigas de la fraternidad secular, para ultimar detalles. Fue realmente una verdadera fiesta de la mesa compartida, porque Jesús se partió no sólo en la mesa del Altar, sino también en los bellos gestos de colaboración, acogida, atención y servicio, de todos y todas los y las que intentamos, como Carlos de Foucauld, volver a Nazaret para encontrar a Jesús en la vida sencilla de cada día.
La memoria y la celebración de la Pascua de nuestro hermano Carlos, nos fue introduciendo al Adviento en la espera del niño Jesús, que nos recuerda que Nazaret es también Belén, es decir, pequeñez y fragilidad. Sólo desde esa disponibilidad interior, podremos encontrar los Belenes de hoy en nuestras colonias o barrios…allí donde la vida se torna más vulnerable, explotada y marginada.
Zussel
Hermanita del Evangelio