Una vida solidaria...

La hermanita Annalisa de nacionalidad italiana, de misión en EL Salvador, nos comparte su experiencia misionera con un grupo de mujeres que trabajan la medicina natural: proyecto que nació para ayudar a los mas pobres:





Un saludo lleno de vida desde un pequeño Taller situado en Mejicanos, San Salvador! SANAME es su nombre: SA -Salud NA-Naturaleza ME-Mejicanos. Por algunos días, cada semana, un grupito de mujeres se activa alrededor de hojas, flores, raíces, y hasta semillas de fruta, para elaborar productos naturales con tres objetivos:

  • colaborar a la vida saludable de toda persona con una medicina natural proveniente de nuestra Madre Tierra, tan rica en nuestros Países latino americanos...
  • permitir a tres familias una modesta entrada económica, la única que les asegura la sobrevivencia…
  • proponer una formación con el fin de hacer conocer las propiedades de las plantas y multiplicar así una pequeña actividad de parte de otras personas motivadas .

Pero… ¿Cómo y por qué comenzó esta aventura verde??? Desde el 2003, en la Parroquia San Francisco de Asís de Mejicanos, una hermanita y algunos agentes de Pastoral se preguntaban qué hacer para superar la desnutrición infantil, tan fuerte en aquellos años, y para elaborar una medicina al alcance de las mayorías pobres de nuestras colonias. Nació así un pequeño proyecto de Pastoral Social con una, dos, y ahora tres trabajadoras, apasionadas por la Naturaleza y sus virtudes, junto con un grupito de voluntarias que las ayudan.



Desde los comienzos, una hermanita acompaña al equipo de Sáname… y aprende mucho, por ejemplo en mi caso! Desde hace casi tres años, ayudo en la coordinación de Saname, haciendo conocer nuestra realidad, creando lazos de colaboración y de venta de nuestros productos, y por ej., participando con una u otra compañera en las ventas periódicas dentro los colegios. Formacion

Un aspecto que me encanta es cuando, antes de comenzar nuestra labor de la mañana, tomamos el tiempo para leer y compartir una página del Evangelio, o un pasaje de la encíclica del Papa Francisco “Laudato sí”…(muy idóneo para nuestra reflexión!!)…Cuánta vida solidaria sale de los encuentros, cuánta valentía en estas mujeres confron- tadas a una violencia extrema y a las dificultades cotidianas de sus colonias,… y cuánta fe arraigada, encarnada, que les permite seguir confiando en el Dios que nunca nos abandona, que camina, lucha y sufre con nosotras, nosotros… ¡Sí, GRACIAS, Saname, por este trecho de camino compartido! ¡Un saludo a todos ustedes que han tomado el tiempo de leerme, y un deseo: que juntos trabajemos a que haya más VIDA para todos!

hermanita Annalisa