“Los ojos puestos en Jesús, salgamos a Su encuentro”

Una nueva fraternidad en Guatemala

Con estas palabras de misión nos enviaba nuestra Responsable General al final del Capítulo en agosto del año pasado. Palabras o lema que nosotras como hermanitas tenemos que hacer realidad en estos 6 años que el Dios de la Vida nos regala para vivir a plenitud nuestro Carisma hasta el próximo Capítulo.

Así, con este espíritu misionero, la región de América Latina y el Caribe, nos arriesgamos en una nueva aventura a causa de Jesús y de su Evangelio.


Después de un buen discernimiento en Fraternidad, decidimos comenzar esta nueva misión en Guatemala, en la diócesis de Jalapa, en la cual el primero en abrirnos las puertas de su casa y de su corazón ha sido su obispo monseñor Julio Edgar Cabrera Ovalle.

Comenzamos Iris, Chantal y Maribel esta nueva inserción, el día 12 de febrero de 2014, con mucha alegría y entusiasmo, vamos haciendo camino, pidiendo al Señor cada día la capacidad para saber discernir por donde ir recreando la vida y enraizar este carisma de Foucauld tan actual y tan necesario en nuestro mundo.

Jalapa es una ciudad no muy grande, situada al oriente de la capital de Guatemala, con un hermoso paisaje y una temperatura cambiante, por la noche y la mañana hace frío y durante el día bastante calor. La colonia de « Las Marías », lugar donde se encuentra nuestra casa, está situada en la periferia del centro de la ciudad, justo abajo de una montaña.

Las personas son bien acogedoras, nos han recibido con mucho cariño y con mucha disponibilidad. Es una colonia con dos realidades diferentes: una parte de ella donde viven personas de clase media y las otras personas bastante pobres y marginadas que han migrado de la montaña por diversos motivos.

Nuestra diócesis por el momento está viviendo el proceso de Las Santas Misiones Populares (propuesta que nació de la conferencia de Aparecida y que en varias diócesis de Guatemala se está llevando a cabo). Aquí ya están en el cuarto año del proceso, el cual al terminar deja la semilla de las Comunidades Eclesiales de Base, CEBs.

Para nosotras este primer tiempo es una etapa de escucha, tratamos de vivir el don del momento presente, y así ir haciendo camino poco a poco, descubriendo que forma dar a nuestra misión como hermanitas del Evangelio.

Como dice el poeta: « Caminante no hay camino, se hace camino al andar… » Desde “Las Marías” gracias a todas las personas que nos han acompañado y continúan a hacerlo con sus oraciones y cariño, que El Dios de la Vida que estamos celebrando en este tiempo Pascual los llene de su alegría y su luz y continúen siendo testigos y testigas de su amor.

Sus hermanitas Iris, Chantal y Maribel.