Pasé como migrante y ustedes me acogieron” Mt 25,35

Les compartimos un texto rico sobre la experiencia vivida en el festival del migrante celebrado en la ciudad de Guatemala, donde participaron la Hnita. Mónica con la Hnita. Claudia, quienes con mucha alegría nos lo han plasmado en estas líneas que dejamos para ustedes. ¡Buena lectura!

“Pasé como migrante y ustedes me acogieron” Mt 25,35.
Guatemala celebra cada año, en setiembre, el festival del migrante, ocasión para recordar la vida de nuestros hermanos y hermanas migrantes. Este evento nos sensibiliza acerca del drama inhumano de miles de migrantes y refugiados en la región de Centro América, cuestionando las estructuras de poder que lleva a tantos niños y jóvenes, hombres y mujeres, a huir de realidades hostiles, enfrentando un sin fin de violaciones a sus derechos fundamentales.



En el transcurso del día, como familia humana, reflexionamos viendo las personas y sus derechos a migrar y al mismo tiempo pedir a las autoridades el derecho a no migrar proporcionando condiciones adecuadas, para que cada ser humano desarrolle su proyecto de vida.

Conferencia Episcopal de Guatemala, recordando al Papa Francisco escribe:” son principalmente los niños quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre causada por la violencia, la miseria, y las condiciones ambientales, factores a los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos...”



El compartir de este día del migrante, muy conmovedor, nos anima a comprometernos desde nuestra realidad, ver a cada persona con su identidad propia, y actuar con conciencia como cristianos en cuanto a la migración.
El gran desafío, siguen hablando los obispos de Guatemala: “escuchar el clamor de las personas migrantes y refugiadas y encontrar soluciones. Que Jesús María y José quienes desplazados por violencia emigraron a Egipto bendigan nuestros hogares”.
Nuestra participación en el festival, como Hermanitas del Evangelio nos invita a no quedarse “centinelas dormidos ” (Beato Carlos de Foucauld) ante esta situación sin precedente, donde la dignidad humana está pisoteada, para complacer las políticas migratorias actuales las cuales atentan contra la justicia.