¡ARRIÉSGATE!

Hermanita Lourdes, de nacionalidad hondureña, nos comparte su experiencia de vida y su misión en el querido pais de Haiti; donde ella esta dando su servicio misionero:

“Arriésgate, Arriésgate, Arriésgate hay algo más”
¿Y porque no arriesgarse, como dice el canto?

Tres años de experiencia en Haití. Habiendo terminado el primer año de noviciado en Francia, fui enviada a la fraternidad de Puerto Príncipe Haití, para continuar en el segundo año. Luego recibí un nuevo envío, el cual me ha permitido continuar mi experiencia en este querido pueblo.


Llegando aquí tuve que abordar una nueva cultura, un nuevo pueblo, una nueva lengua, una nueva experiencia la cual no conocía, pero que tampoco ignoraba. Algo que es importante es tener el corazón siempre abierto y acogedor, con el deseo de comprender y de amar a los demás. Siendo así, testimonio del Amor infinito que Dios nos tiene.
Una de las experiencias maravillosas, que aunque nos absorbe muchas energías, (en positivo) es el trabajo en el Centro “Kay Chal” vin aprann" "La casa de formación Carlos de Foucauld".

Este centro ha sido creado como “proyecto de esperanza”. El cual, puedo asegurar que es un proyecto realmente de mucha esperanza, para los niños y jóvenes del barrio y también para los de algunos barrios vecinos. El centro permanece abierto de lunes a viernes, tanto por la mañana como por la tarde.

Por la mañana: hay un grupo de jóvenes adolescentes a quienes se les ayuda en el aspecto educativo para una mejor integración en la sociedad, ya que en su pequeñez no han tenido la posibilidad de ir a la escuela y de recibir una educación a nivel escolar. Para ello, hay una hermanita como responsable junto a dos profesores.
Por la tarde: De lunes a jueves recibimos a un grupo de niños de diferentes escuelas primarias que vienen para hacer sus deberes. La cantidad es variable según la época.

En estos últimos años, hemos creado un espacio para los jóvenes de secundaria para que también realicen sus deberes.



Sin olvidar, que todo este trabajo lo realizamos gracias a un grupo de jóvenes que colaboran con nosotras y que aprecian mucho este proyecto. La biblioteca continúa, de igual manera el curso de informática. Todos los viernes por las tardes realizamos diferentes actividades manuales, deportivas, etc. En este último año, el espacio se ha vuelto pequeño, pues cada vez más la cantidad de participantes aumenta. No obstante, hemos llegado a acoger unos 300 niños y niñas.



La catequesis de la parroquia, también es una linda experiencia: Desde que la parroquia fue fundada, se nos pidió, a nosotras las hermanitas, de asumir la responsabilidad de realizar la catequesis para los niños y los jóvenes. Cada año hay un grupo de 120 a 140 niños entre 8 y 17 años de edad y algunas excepciones. Junto con un grupo de catequistas preparamos a los niños para la primera comunión, la confirmación y el bautismo.



También apreciamos mucho a los Jesuitas que cada año, nos envían algunos novicios para que realicen su apostolado con nosotras en la catequesis.

De igual manera, y como en otros lugares, nunca nos falta el trabajo. Además de las ocupaciones o responsabilidades de la fraternidad, las actividades de “Kay Chal” y La catequesis de la parroquia, también tengo la posibilidad de dar catequesis en la escuela “la Fraternidad” a los niños de kínder, de tercero y de quinto grado.

Bueno quiero decirles que todo esto lo puedo realizar solo con la gracia de Dios que nos precede en todo momento. Es El quien da el primer paso, lo nuestro es secundario. En estos tres años he aprendido mucho en todo aspecto y cada vez más soy invitada a permanecer con una esperanza viva y con actitud de confianza a la luz de la Fe, para creer que aun en lo más pequeño e insignificante, allí está la presencia real de Dios y que, por ello, podemos encontrar la alegría de continuar nuestra linda misión.

Hermanita Lourdes