Continuar el camino hacia el Reino...

Reunión Regional en Haïti

A final del mes de diciembre del 2012 las hermanitas de la región de las Américas se reunieron durante algunos días en Puerto Príncipe (Haití), éramos 17 hermanas en total, sentimos la ausencia desafortunada de nuestra hermanita Christine, que desde la Guyana, no pudo acompañarnos debido a algunos problemas que estuvieron fuera de su alcance para solucionarlos.

Estuvimos, entonces de Venezuela (fraternidad de los Teques);
de El Salvador (fraternidad de Nuevo Cuscatlán y Mejicanos, ambas se ubican cerca de la capital).
Nos recibieron nuestras 5 hermanas de la fraternidad de Haití.
Nuestra hermana Rita vino desde Bruxelas, ya que hace desde algunos meses la fraternidad de New York ha tenido que dejar nuestra región y comenzar una nueva misión en Bélgica.
Carla nuestra Responsable General y Roswitha nos acompañaron durante estos días de trabajo-reflexión para ver el presente y futuro de nuestra Congregación en esta querida región de las Américas. A pesar de un pequeño accidente de tránsito que nos asustó un poco y en el que hubo algunas pequeñas lesiones, pudimos trabajar y concretizar el deseo de cada una de fortalecer nuestros lazos de familia. Gracias a nuestras hermanas y hermanos de la Encarnación (congregación autóctona de Haití, pero que es de la misma espiritualidad de nuestro hermano Carlos de Foucauld), gracias a ellos y ellas tuvimos muy buenas condiciones para vivir estos días en donde la cuarta parte de entre nosotras tenía necesidad de ser ayudada para caminar y poder realizar la vida ordinaria de cada día.

Les compartimos un pequeño eco de estos días de intercambio y de reflexión:

SIGNOS DE VIDA que compartimos en un primer momento sobre la misión de nuestras Fraternidades, que queremos seguir haciendo crecer: Valorizar la persona… Darle todo su espacio… Poner nuestros talentos en acción… Arriesgarse a tener responsabilidades y saber retirarse cuando hay otros llamados a los cuales responder…Buscar trabajo sin poner límites, teniendo en cuenta nuestros talentos y las necesidades de los pueblos locales… Tener una mirada positiva… Saber recomenzar una Misión…Comunicarnos entre nosotras… Fomentar la confianza, la diversidad y la ayuda mutua en la región… Reconstruir allí donde hay fracturas de abandono…Actuar en conjunto…Dar todo su espacio a la dimensión cultural de nuestros lazos de familia e integrarla en nuestra vida comunitaria y nuestra misión de evangelización a la luz del Evangelio…

Nuestro CARISMA nos invita de nuevo a rehacer un camino en los contextos humanos, sociales, religiosos que evolucionan:

Momento de descanso!!!

Acercarse al mundo de los niños y niñas, de los jóvenes… acompañar… trabajar en la formación humana y cristiana, en la educación… Acoger, escuchar, vivir sencillamente, ser accesibles…vivir nuestra vida eucarística, de soledad con el Señor en el corazón de nuestra vida apostólica... darla a conocer.


Regresamos a nuestras fraternidad con esperanza y confianza renovada, conscientes que la tarea nos pide audacia y disponibilidad. El Señor vela… nosotras somos testigas de ello y los pueblos que nos reciben, nos empujan a avanzar, para continuar una parte del camino con ellos, hacia el Reino! La gracia del Dios de la Vida nos acompaña, esto lo creemos firmemente.

 

Vista panorámica de Haití desde el avión
Vista panorámica de Haití desde el avión