Testimonio de hermana Sabina

Testimonio de hermana Sabina, de nacionalidad Belga, actualmente de misión en El Salvador. Ella nos cuenta un poco el servicio que da en Nuevo Cuscatlán y la alegría de poder ser instrumento para la construcción del Reino en este mundo a través del biomagnetismo.

"Estoy con la pastoral de los enfermos. Un grupo pequeño va a ver los enfermos de un sector, 2, a 3  por semana. Una vez por mes hay una colecta de víveres para ellos y lo distribuimos a los más necesitados. En las visitan, Cantan y rezan con ellos. Para mí, en general voy sola para poder ayudarlos con el biomagnetismo. Es una técnica que a veces da resultados magníficos. Lo aprendí cuando estaba en Ecuador.

Ahí trabajaba en un pequeño dispensario, no había médico y entre partos, curaciones, coser accidentados, dar medicina, tenía suficiente trabajo.

Como hermanita, eran todas posibilidades para invitar, a la catequesis, reuniones, celebraciones etc. Como hubiera hecho Jesús: ¿Si quieres? ¿Qué le parece? Tantas lindas conversaciones, diálogos tenía con ellos.
Un día vino una persona, todo rígido, le gustaba tomar sus copitas. ¿»Desde cuando no tomó? ¡7 días!


Pensé que no podía ser intoxicación entonces. Lo traté con biomagnetismo, (que luego explicaré.) "Señor doy mis manos, pero inspirarme," no practicaba mucho todavía esta técnica, De repente me viene en la cabeza: « ¿No ha tenido una herida con algo oxidado?  "¡A sí! hace 10 días" y  No había acudido a un centro de salud. En una sola sesión se curó. Y me contó después que no tomó más alcohol. Un gran logro, ¡gracias Señor!.

En Nuevo Cuscatlán fui a visitar un enfermo grave que no pueden venir, vienen a un local que ocupamos en la parroquia para el biomagnetismo. Tenía visita y me pidió de ir a ver a una niña de 12 años que estaba en silla de rueda desde 10 días.  
El papá estaba al lado de Marisol y me dijo:" el médico explicó diciendo que es por el Guillan barré virus, no entendiendo que era. Expliqué el método de poner imanes sobre los puntos que necesitaba el cuerpo, y para esta enfermedad hay 4 y más puntos. Les invité a rezar juntos a Dios, el Maestro de lo imposible. Ellos no creían mucho. Eran católicos antes, como muchos cambian de religión pensando tener ventajas por otros lados. Vivir la pobreza extrema es duro.


Después de la primera sesión podía hacer 2 pasos apoyándose sobre la mamá, la segunda vez, hacía 4 pasos. En el principio iba 3 veces por semana, luego 2 veces. Siempre había mejoría. Les había dicho que no es brujería, que solo juego con los pies y que uno no tiene que ser médico para esto, cuando un pie se acorta, quiere decir que hay que poner un imán negativo etc. Ahora la niña corre juega está muy bien. Gracias a Dios. Me prometió de ir a la catequesis. Un logro, Gracias Señor! Para mi es invitar, ¿Si quieres?, ¿Qué le parece...?



Y van pensando. Las visitas nos acercan a la otra persona, intercambiamos ideas, dialogamos… ellos muchas veces me evangelizan. Los enfermos están en general tan cerca de Dios.  Fuera de la vida fraterna, de los trabajos en la fraternidad, y primero la Oración dedico lo máximo de tiempo a los enfermos, a lo que está a mi alcance."