"Comprometida con Dios y con los más pobres"

Hermanita Cristina y Hermanita Elisa celebraron
sus votos perpetuos

Dos hermanitas del Evangelio se comprometieron para siempre, pronunciando sus votos definitivos en la fraternidad de las Hermanitas del Evangelio:

Hermanita Cristina el 9 de junio en Pierrefitte (Francia),
Litania de los santos Profesión

y Hermanita Elisa el 7 de julio en Bari (Italia).


Vidéos de los votos de Elisa:
Canto de acción de gracias
Celebración y visita de las hermanitas



Hermanita Cristina comparte su camino:

 
"Hacerme religiosa??? Mucho tiempo esta idea no me vino al espíritu, tenía otros proyectos, otros planes para mi vida. Hasta el punto de no querer hacer mi confirmación, porque no tenía gran significado para mí… Al mismo tiempo empecé a preguntarme: qué sentido tiene mi vida? Y Dios - quién es? Mi fe - solamente una tradición o algo más?
Poco a poco descubrí a un Dios cercano, alguien que me conoce, que me ama, que ama cada uno, cada una incondicionalmente. Descubrí que Dios tiene una relación personal conmigo, con cada uno. Y eso cambio totalmente mi vida. No quise guardar este tesoro del amor de Dios para mí misma - quería compartirlo, y más que todo vivirlo, testimoniarlo con mi vida y mi compromiso con los más pobres.
Empecé a trabajar en la pastoral en Alemania, en mi diócesis de origen. Pero mi corazón buscaba algo más.
No pude quedarme tranquila con mi vida bastante cómoda - tenía trabajo, un bonito apartamento, carro; pero pensaba tantas personas no los tienen, luchan todos los días para vivir, contra la injusticia y las desigualdades.

El encuentro con Jesucristo en el Evangelio me cuestionó - tan diferente es la vida que Jesús anuncia y quiere para todas las personas. Yo pasaba tiempo en la oración, contemplando a Jesús y su anuncio del Reino de Dios.
Escuché su palabra: "Ven y sígueme!" - pero mucho tiempo no logre responder; me preguntaba "Que quieres de mi? Como puedo seguirte?"

Un día conocí la fraternidad de las hermanitas del Evangelio, su testimonio y estilo de vida, me gusto mucho: una vida de oración y de intimidad con Jesús, y al mismo tiempo una vida entregada al servicio de los más pobres, compartiendo su vida, en la amistad.


Las hermanitas despues de la profesión
   
Lavatorio de los pies durante la celebración Descubrí esta vida como invitación a dejarme transformar por el amor de Dios, y a testimoniar con mi propia vida este amor que El tiene para todos.

Entregarme al anuncio de la Buena Nueva de Jesús, comprometerme por el Reino de Dios y aportar mi pequeña piedrita para que nuestro mundo sea un poco más como Dios lo quiere: un mundo de justicia, de amor y de fraternidad.
   
"Ven y sígueme" - Un día respondí a esta invitación, tambaleando al inicio, con dudas, pero Dios no nos deja solos, camina con nosotros y nos hace crecer en este camino de seguimiento a Jesús.

El 9 de junio pude entregar mi vida definitivamente a Dios, en la fraternidad de las hermanitas. Y una gran alegría y mucha paz llenaron todo mi ser."